Con humor y hondura, Peyró nos anima a disfrutar de las perplejidades de la vida adulta.
Si nadie se libra de las turbulencias de la adolescencia, tampoco se salva ninguno de afrontar la vida adulta como un aprendizaje al que llegamos sin manual. Gracias a su don para aflorar tanto las paradojas del día a día como las supersticiones de la época, la escritura de Ignacio Peyró aborda en estas páginas, con un humor que no enmascara la hondura, esos grandes temas que nos ocupan cuando empezamos a tener más camino por detrás que por delante: el amor y el desamor, ser o no ser padres, cómo ser hijos, celebrar y agradecer, y hasta capear esa melancolía que nos espera, agazapada, cada domingo por la tarde. En definitiva, esas perplejidades por las que vivir no siempre resulta fácil pero como mínimo resulta entretenido.
Voz esencial de la no ficción en nuestra lengua, el autor se revela en esta selección de columnas como digno continuador de esa tradición del articulismo español tan hábil para capturar la alta literatura desde el pequeño formato. Mezcla de crudeza y dulzura,