Al fondo a la derecha De entre todos los regalos posibles, Javier Milei eligió una motosierra para Elon Musk. Este objeto en forma de pene dentado es para Luciana Peker periodista y activista argentina exiliada en España la metáfora perfecta de la nueva extrema derecha obsesionada con destruir los avances de la cuarta ola feminista y con erradicar las políticas sociales. Argentina es el nuevo laboratorio de este turboneoliberalismo feudal y misógino, que aspira a extenderse también en España a través de los estrechos lazos entre Milei, Santiago Abascal e Isabel Díaz Ayuso. Estos, a su vez, viven espoleados e inspirados por Donald Trump, cuyo eje político es el debilitamiento de la democracia, la represión de la protesta social y el intento de reconvertir a América Latina en el baño trasero y a Europa en un museo sin marcos. Este engranaje del odio gana una elección tras otra. Triunfan los polivillanos, outsiders, autoritarios, neofascistas, que naturalizan el odio, lo vuelven corriente, callejero, permeable, aceptable. Perdemos el sistema en el que se asentó el mundo después del horror del genocidio del sigl